Especial Verano: Los Templarios y el Arte de la Guerra de Sun Tzu.

Que mejor plan en un día de calor que una cerveza, los Templarios y Sun Tzu. Los Caballeros Templarios son considerados el primer ejercito profesional moderno. Fueron la vanguardia, la punta de lanza de la Cristiandad. Conocemos sus hazañas y poco a poco descubrimos nuevos datos sobre su número, estrategias, dotación…
¿Como fueron realmente los Templarios en el campo de batalla? ¿Fueron tan temibles como pensamos?
Hoy vamos a analizarlos desde la perspectiva del «Arte de la Guerra». El Clásico Chino de Sun Tzu, que como desde hace siglos, continua marcando la geopolítica y las estrategias económicas y militares.

«El Arte de la guerra» es un tratado militar escrito por Sun Tzu y pertenece a los clásicos de la literatura China. Fue escrito en el siglo V antes de Cristo, hace casi 2.500 años. Influenciado por el Taoísmo, aplica sus valores a la guerra, entendida esta como un conflicto humano que cíclicamente sucederá.
Sun Tzu, como buen sabio Taoísta, recoge toda la experiencia anterior y la suya propia y la somete a un profundo análisis, transmitiéndola con maestría a las generaciones futuras.
Los Caballeros Templarios cabalgan entre la historia, la leyenda y el mito. Para analizarlos desde «El Arte de la Guerra» hemos de recurrir a fuentes históricas y arqueológicas como los cronistas medievales cristianos y musulmanes, como a su legado en documentos, fortalezas u objetos.

La Guerra como una cuestión de vida o muerte
Sun Tzu califica la guerra con sus primeras palabras «El arte de la guerra es de vital importancia para el estado» «es una cuestión de vida o muerte, un camino ya a la seguridad o a la ruina». Es plenamente consciente de sus consecuencias devastadoras, aun saliendo victoriosos.
Entre ellas, cita la perdida de toda una joven generación, la destrucción y la miseria, y algo aún más dañino, el odio posterior a la contienda que emponzoñará a las nuevas generaciones.
Los Templarios lo entendieron así. Crearon un ejercito profesional de caballeros, sargentos y tropas auxiliares, no llamando a levas a la población de sus encomiendas, que era su mayor Tesoro. Si la vida de un Templario era entregada por completo a Dios, también lo era su fin. 11 Maestres cayeron en batalla. y la rendición no era una opción, el resultado era la victoria o la muerte.
Como dice el arte de la Guerra, el General responde con su vida ante el resultado de la contienda y sus oficiales pondrán en peligro sus vidas, no la de sus hombres.

La Diplomacia
Sun Tzu continua elogiando la Diplomacia. Es el arma definitiva, la única que te hace ganar ante un conflicto.
La Orden del Temple era conocida por su diplomacia en Europa y Tierra Santa. Medió en casi todos los conflictos de los siglos XII y XIII. Sus negociaciones permitieron periodos relativamente largos de Paz y sus acuerdos favorecieron la protección y prosperidad de la población, tanto de un bando como de otro.
La Diplomacia les permitió entre muchas otras cosas recibir donaciones y crear encomiendas, estar libres de impuestos y solo depender del Papa, crear rutas comerciales y financieras, recorrer medio mundo o tener contacto estrecho con otras culturas.

Quien no se conoce a sí mismo ni a su enemigo está en riesgo de muerte. Quien conoce a su enemigo a veces ganará y otras perderá. Quien se conoce a si mismo y a su enemigo habrá ganado antes de comenzar la batalla
Los Taoístas entendían y entienden la naturaleza y la realidad como algo cíclico, de la misma forma que el conflicto y la misma guerra. Sun Tsu nos expone el único principio cuando esta es inevitable.
La guerra no depende del número de hombres ni de su armamento, sino del conocimiento que tienen sus generales de su propia realidad y del enemigo. Al actuar en consecuencia nunca podran ser derrotados. Como se gestione la moral, el tiempo,el terreno, la estrategia, los hombres y recursos determinará la victoria. Los caballeros Templarios cumplieron en sus actuaciones y vida diaria este principio.
Aquí confluyen dos elementos fundamentales. Su condición de Monjes y su dedicación exclusiva a la batalla. Como monjes su vida estaba entregada a la contemplación y la observación, tanto de lo divino como lo humano. Esto los dotaba de una increible capacidad de análisis, adaptación y mejora constante. De conocer cual eran sus puntos fuertes y débiles y como aprovecharlos.
Como guerreros entrenaban y mejoraban todos los dias, y con la experiencia que compartían de cada batalla evolucionaban sus armas, tácticas y estrategias y las adaptaban al enemigo. Un ejemplo es la contratación de Turcoples, la caballeria de arqueros musulmanes era letal para la caballería templaria más pesada. Anularon esta ventaja contratando a los mejores arqueros, que creaban un escudo de flechas dificultando la acción del enemigo. Otro es la enorme evolución de los cascos, armaduras, espadas desde el comienzo de la Orden o la selección y cría de caballos creando una raza diseñada para a la batalla.
Destacaban también por su formación en combate. Una tropa de élite reducida y situada a la vanguardia. Ejecutaban un ataque de caballería ágil y compacto, dirigido al corazón del enemigo, capaz de romper las filas y crear brechas para el resto del ejercito. En el fragor de la batalla, nunca dispersarse, siempre junto a su Maestre y el Bausant, luchando como uno solo.
Si los Templarios tenían un conocimiento pleno de sus virtudes en batalla, eran expertos en obtener información valiosa del enemigo. A través de su red de espias y colaboradores eran conscientes de las virtudes y defectos del enemigo. Su rapidez, fortaleza y adaptación al entorno hacían el resto.

Los cinco factores constantes que hay que tener en cuenta al deliberar
Sun Tzu continua en su «Arte de la Guerra» detallando que factores son vitales para un general a la hora de entrar en batalla. Los ordena por importancia, explica su significado, analiza cada posibilidad y sus peligros, y lo más importante, nos dice como aplicarlos para obtener la victoria.
Detallar como los caballeros Templarios eran excelentes al considerar estos factores llevaría mucho y lo haremos en próximas entradas. Los analizaremos brevemente.
La moral: Aquello que logra la armonía absoluta entre el pueblo y sus gobernantes, propiciando que compartan un mismo destino y sigan al liderazgo sin temor al peligro.
Los Templarios luchaban por una causa superior a ellos mismos y su confianza, nobleza y actos justos los hacia casi invencibles. Luchar codo a codo junto a los Caballeros Templarios infundia esta moral al resto del ejercito.
El clima: Las condiciones del entorno temporal y atmosférico, englobando el frío y el calor, la alternancia de las estaciones del año y el ciclo del día y de la noche (el juego del Yin y el Yang).
Eran expertos en planificar sus campañas según las condiciones climáticas. En doscientos años su unico error en este aspecto lo cometieron en “los cuernos de Hattin”, donde en solo 2 días el calor y la falta de acceso al agua derrotaron al ejercito cristiano.
El terreno: La configuración espacial física, que cataloga las distancias, la altitud, la estrechez o amplitud de los caminos y la facilidad o dificultad de desplazamiento y supervivencia.
Los Templarios utilizaron el terreno creando una red defensiva de fortalezas inexpugnables, situadas a pocas jornadas unas de otras, tierra adentro como en el litoral. Son famosos los cartógrafos Templarios de Mallorca y conocian a la perfección las rutas terrestres y marítimas.
La autoridad: Las cualidades personales e intelectuales del General, resumidas en la sabiduría, la sinceridad, la benevolencia, el coraje y la firmeza.
Sin entrar en detalle, fueron las cualidades de Hugo de Payns y de los Maestres del Temple. Excepcionales como hombres y como lideres en la batalla, Monjes y Guerreros.
La disciplina: La estructura interna del ejército, que comprende la jerarquía de rangos, la regulación logística de las rutas de suministro y el control de los recursos y el gasto militar.
Su estructura y jerarquía como monjes se unió a su experiencia acumulada durante dos siglos en la generación, gestión y distribución de recursos por excelentes rutas terrestres y marítimas. Dedicaron al gasto militar todos sus recursos y supieron optimizar cada uno de ellos.

Hemos analizado como actuaban los Caballeros Templarios en el campo de batalla en los aspectos más relevantes para Sun Tzu en su “»Arte de la Guerra». Como entendían la guerra como un asunto de vida o muerte, como utilizaban la diplomacia para resolver conflictos y cuando la guerra era inevitable, como salir victorioso gracias a la sabiduría, la virtud, la nobleza, la justicia .
Que factores los hacían ser temibles en cada enfrentamiento, su moral, su conocimiento del clima y el terreno, la calidad de sus mandos y su increíble disciplina.
No hay datos para afirmar que los Templarios conocieran el precioso Clásico de Sun Tzu, pero cada elemento analizado nos ha ayudado a comprender por que los Caballeros Templarios fueron la élite entre todos los ejércitos, formidables como los de Leónidas o Alejandro. Y también, como influyeron en la evolución de la historia militar posterior.
Si os ha gustado y como estamos en verano, podéis conocer más sobre Sun Tzu y el Arte de la Guerra en este resumen de la preciosa traducción de Jose Ramón Ayllón o visitar el video sobre como fue el armamento de un CaballeroTemplario.


