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Especial Valencia Basket en la Final Four. El Roig Arena volvió a ser «Templario».

En una serie Épica, digna de la mejor batalla por Tierra Santa, el Valencia Basket continua conquistando a Europa. Este miércoles, como Roger de Flor, se enfrentó y derrotó al infierno Griego, el Panathinaikos, y se clasificó para la Final Four. El Roig Arena, la nueva Catedral del baloncesto europeo, volvió a ser Templario.

A orillas del Turia frente a la Ciudad de las Artes y las Ciencias, el Roig Arena es la nueva catedral del baloncesto europeo. No es de extrañar. Cuando te acercas sientes que estas entrando en un lugar único, mágico. El sol cae y la silueta del museo Príncipe de Asturias recorta el ocaso, un ojo inmaculado y edificios, como traídos del futuro, te reciben en un paisaje onírico, de otro mundo.

Pero solo es el inicio del camino. Todo se oscurece y con cada paso la noche te abraza. El juego de luces es sorprendente, hipnotizador., majestuoso, casi irreal. llegas al Roig Arena, la Catedral del Valencia Basket. 15.000 personas. y ante ti, como en un sueño, el murciélago de Jaime I te invita a entrar.

Tras ir perdiendo por dos- cero en las series de Play-off de la Euroliga, este miércoles el Valencia Basket ha conseguido lo imposible, ha hecho Historia. Con dos victorias épicas, y superando el infierno griego. igualó la eliminatoria. Ayer con humildad, fe y coraje. en un enfrentamiento digno de los Caballeros Templarios. repitió la Gesta, doblegar al todopoderoso Panathinaikos y entrar por primera vez en la Final Four, la Fase Final de la mejor liga de Europa.

Desde el minuto uno los jugadores mostraron un gran nivel de concentración y confianza, afrontando al rival de cara a cara. No cayó en las provocaciones Griegas y sacó a relucir sus mejores armas. Tras soportar los envites del rival consiguió en el último cuarto distanciarse y vencer por 17 puntos. La Remontada ha sido épica, somos el segundo equipo que solo lo ha conseguido. Ahora toca celebrarlo y disputar muy pronto la Final Four en Atenas.

Si habéis llegado hasta aquí os preguntareis cual es el motivo de incluir una entrada de baloncesto en nuestras noticias Templarias. Es sencillo, mi pasión por los caballeros templarios y mi tiempo los comparto también con el Valencia Basket. Ante un mundo del deporte donde el poder, el dinero y la falta de valores aportan muy poco a la sociedad, este Club, poco a poco, con humildad, esfuerzo y confianza ha construido el Roig Arena. Un pabellón del futuro, que como hicieron las catedrales del siglo XII, asombra al mundo.

Y no solo eso, como Hugo de Payns, Pedro Martínez, entrenador del Valencia, es un lider humilde, de fuertes convicciones, de hermandad. de equipo. Como Hugo, está creando algo único, referente para todos, donde el mejor discurso es el ejemplo. Ante el orgullo de ser nombrado el mejor entrenador de Europa Pedro responde con el Carpe Diem, trabajo duro día a día, partido a partido, Ora et Labora. Ante las provocaciones y Juego sucio Griego ha respondido como el Maestre que es, dignidad, sin ruido y respetando al rival.

Pedro Martínez, como hombre sabio es prudente, habla poco. Tras más de treinta años entrenando afirma que «aun tiene mucho que aprender. todo lo que sabe se lo debe a las personas que lo han acompañado en su largo camino». Me impactó escucharle, en una entrevista, tras ganar en un partido increíble, dijo: «Mi único objetivo es que cuando un jugador se marche sea mucho mejor que cuando llegó»

Su sentido de Hermandad, de equipo, es increíble. Sus Caballeros, auténticos Gladiadores del Roig Arena, darian la vida por él hasta el final. Reparte el tiempo entre todos, no hay estrellas. Cada minuto es intenso, defensa y ataque. Cada detalle cuidado al extremo. El error no importa, solo aprender y mejorar. Ante el dinero, las estrellas y lo extranjero opone una firme defensa. Entre sus caballeros hay seis jóvenes españoles, si seis, y nueve venidos de lejos, República Dominicana, Senegal, Francia, Canadá y Estados Unidos. Tres son unos auténticos crios, «El Problema» y Nogues con 22 y Larry con 19.

Verlos jugar es una autentica delicia: emoción, intensidad, fuerza , compromiso y lucha. Si su ataque es rápido, vibrante y letal, su defensa es como una fortaleza Templaria, imponente, sin fisuras y e imposible de tomar.

Gracias por permitirme este pequeño homenaje a las personas que forman el Valencia Basket y a su afición. Un ejemplo de humildad, compromiso y saber hacer, de lo que un Templario debe ser. También es para todas las personas que en silencio, día a día, se esfuerzan por mejorar y aportan a los demás lo más preciado que tienen. Con paciencia, confianza y respeto podemos conseguir nuestras metas, incluso las que aun no llegamos a imaginar.

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